viernes, 19 de abril de 2019

primitivo


Instantes

Una vez, 
dos brazas ardientes
y una lengua de fuego, 
reavivaron el deseo casi extinto.

Una vez, 
dos yemas se quemaban
recorriendo perfiles voluptuosos,
una vez, 
las miradas penetrantes 
supieron de sueños prohibidos.

Una vez, 
navegué tus húmedos secretos
y jugué con las estrellas,
una vez, 
gemidos y sudor fueron el nexo
de nuestros universos extasiados...
                                                L. M.
De vez en cuando, es bueno recordar que tenemos algo de animal, primitivo.

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